1.- Ya no existe el Parlamento, debido a las decisiones tomadas por el Tribunal Constitucional que preside Robert DOSSOU. Mathurin NAGO, al aplicar cueste que lo cueste las decisiones ordenadas, y en beneficio de Boni Yayi, incluso por la fuerza de las armas sobre los diputados, ha dispersado el Parlamento. 2.- El Tribunal Constitucional está desacreditado. Al oponerse a la aplicación de medidas infames, la mayoría de los diputados se unen a lo denunciado desde hace mucho tiempo por los revolucionarios y el pueblo que rechazan esta institución cuya opresión asfixia al pueblo.
3.-No hay Gobierno, hay un hombre Thomas Boni Yayi ávido de poder y de riquezas que actúa a su guisa en nuestro país. Ahora, incluso los más legalistas ponen en entredicho su “reino”. Once de los catorce candidatos admitidos por el Tribunal Constitucional, dudan de la capacidad del gobierno, moribundo, para organizar elecciones valederas y piden en base el informe de hace unas semanas sobre las elecciones «el respeto de las disposiciones de nuestra constitución relativas al período de duración de los mandatos de las instituciones republicanas» que Boni YAYI deje el poder antes de las elecciones.
4.- No hay constitución. Pereció por las luchas populares, destrozada por los complots y las disputas de las diferentes camarillas de la gran burguesía, concretamente Boni YAYI. No se puede salir del desorden político-judicial existente, sin derrocar la Constitución actual. Constitución que ya está liquidada.
El edificio constitucional instalado en el país hace veinte años, se ha hundido en el contexto de aguda crisis política, social y moral. Hay que levantar un edificio nuevo, más democrático, más sólido, que repose verdaderamente en la voluntad manifestada por los trabajadores y los pueblos, y no sobre los designios de las potencias extranjeras, de los mafiosos y vendepatrias.
Las sublevaciones populares de 1989 que culminaron en diciembre del mismo año dieron un cierto fundamento, sesgado y al servicio de la gran burguesía al actual edificio, ya completamente agotado. Solamente una sublevación popular generalizada puede echar los cimientos de un nuevo edificio el cual será más sólido cuanto más democrático sea, basado sobre las aspiraciones de los trabajadores y de los pueblos.
Mi partido llama con todas sus fuerzas a la sublevación general para derrocar a Boni Yayi y rebasar los sobresaltos y el caos actual. Debemos ser conscientes de que hoy el pueblo beninés, no tiene más vía en la dignidad y el honor, que la de lanzar por todas partes la sublevación general contra el siniestro trío Boni YAYI-Robert DOSSOU- Mathurin NAGO, su gobierno y su Tribunal Constitucional. Las experiencias actuales en el Norte de África y el Próximo Oriente confirman la justeza de esta orientación.
Por ello, apoyo todas las manifestaciones de protesta de los trabajadores, de las organizaciones sindicales, de los partidos políticos, contra el Estado de hecho pero no de derecho, creado por el Tribunal Constitucional y el Poder de Boni YAYI. Hago un llamamiento general y solemne a todos los trabajadores, a la juventud, a las mujeres y a los soldados para levantarse y unirse al pueblo a fin de:
- Derrocar inmediatamente a Boni YAYI.
- Constituir un Gobierno de Salvación Nacional provisional.
- Convocar una Asamblea Constituyente formada por los combatientes elegidos para elaborar y adoptar una Constitución verdaderamente democrática.
- Organizar elecciones realmente democráticas y transparentes.
¡Viva la soberanía popular! ¡Viva la sublevación popular!
¡Viva el Poder de los trabajadores y de los pueblos!
Cotonou, 18 de febrero de 2011
Philippe NOUDJENOUME
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