El viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Mijail Bogdanov, afirmó que una mayor presencia de actores internacionales en la conferencia Ginebra II le da más peso a la cita y sostenibilidad a la labor común por una solución política a la crisis en Siria. Al destacar los resultados de la reciente reunión en el formato Rusia-Estados Unidos y Organización de Naciones Unidas (ONU), preparatoria para la conferencia del 22 de enero, Bogdanov insistió en que deben ser invitados todos los actores externos que deseen participar siendo conscientes del objetivo de esa actividad.
Mijail Bogdanov destacó como resultado principal la ratificación de la fecha de celebración de la conferencia Ginebra II, pese a puntos de vista escépticos y el pesimismo existente entre negociadores occidentales y algunos grupos opositores sirios.
“Con los socios estadounidenses, de la Unión Europea (UE), los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, de la Liga Árabe y el enviado especial de la ONU, Lajdar Brahimi, ratificamos claramente que el 22 de enero sería la apertura de la conferencia”, subrayó.
Desde la cita celebrada en mayo pasado entre el canciller ruso, Serguei Lavrov, y el secretario norteamericano de Estado, John Kerry, cuando se acordó la realización de una segunda conferencia sobre la paz en Siria, la fecha de convocatoria fue aplazada en repetidas oportunidades por las maniobras dilatorias de Occidente y de la oposición radical siria, reseñaron agencias internacionales.
Al respecto, Bogdanov comentó que algunos socios occidentales dudaron que la cita podría realizarse en el plazo previsto, debido a la división en las filas opositoras de ese país, sobre todo por las presiones de sectores políticos que persiguen el derrocamiento del gobierno legítimo.
En contraste, destacó que el gobierno de Bashar Al Assad ya entregó la lista de su delegación, lo que evidencia la disposición real de las autoridades a participar en el encuentro, sostuvo el vicecanciller ruso.
Dijo que prácticamente fue concertada la relación completa de los participantes externos en la conferencia, y se refirió a los extensos debates sobre las propuestas de las partes, y la reticencia de los representantes de Estados Unidos en el tema.
Opinó que las decisiones finales deberán ser concertadas entre los propios sirios durante las negociaciones, bajo el espíritu y la letra de los acuerdos de Ginebra del 30 de junio de 2012, pero su materialización requiere de una ratificación internacional en el contexto de la conferencia.
La cita deberá ratificar las decisiones concertadas en pos de solucionar todos los problemas relacionados con la crisis y acordar, por otro lado, cómo la comunidad internacional apoyará en la realización de tales acuerdos, abundó el diplomático ruso.
La segunda Conferencia de Paz sobre Siria y bautizada como Ginebra II, fue propuesta por Washington y Moscú en mayo de 2012, con el objetivo de buscar una salida efectiva a la crisis política que lleva más de 33 meses en Siria.
El conflicto armado inició en marzo de 2011 y hasta la fecha ha dejado un saldo elevado de víctimas mortales y millones de heridos a escala nacional. El respaldo que brinda el Gobierno estadounidense a la oposición siria ha incidido en los indices de violencia en el país asiático, según han denunciado voceros del Gobierno.
Cerca de mil personas han perdido la vida a causa del conflicto armado en Siria, según las cifras presentadas al mundo por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La cruda realidad se ha convertido en un problema latente para esa población pues mucho de los fallecidos no tienen nada que ver con la guerra civil desatada en la nación.
El viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Mijail Bogdanov, afirmó que una mayor presencia de actores internacionales en la conferencia Ginebra II le da más peso a la cita y sostenibilidad a la labor común por una solución política a la crisis en Siria.
Al destacar los resultados de la reciente reunión en el formato Rusia-Estados Unidos y Organización de Naciones Unidas (ONU), preparatoria para la conferencia del 22 de enero, Bogdanov insistió en que deben ser invitados todos los actores externos que deseen participar siendo conscientes del objetivo de esa actividad.
Mijail Bogdanov destacó como resultado principal la ratificación de la fecha de celebración de la conferencia Ginebra II, pese a puntos de vista escépticos y el pesimismo existente entre negociadores occidentales y algunos grupos opositores sirios.
“Con los socios estadounidenses, de la Unión Europea (UE), los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, de la Liga Árabe y el enviado especial de la ONU, Lajdar Brahimi, ratificamos claramente que el 22 de enero sería la apertura de la conferencia”, subrayó.
Desde la cita celebrada en mayo pasado entre el canciller ruso, Serguei Lavrov, y el secretario norteamericano de Estado, John Kerry, cuando se acordó la realización de una segunda conferencia sobre la paz en Siria, la fecha de convocatoria fue aplazada en repetidas oportunidades por las maniobras dilatorias de Occidente y de la oposición radical siria, reseñaron agencias internacionales.
Al respecto, Bogdanov comentó que algunos socios occidentales dudaron que la cita podría realizarse en el plazo previsto, debido a la división en las filas opositoras de ese país, sobre todo por las presiones de sectores políticos que persiguen el derrocamiento del gobierno legítimo.
En contraste, destacó que el gobierno de Bashar Al Assad ya entregó la lista de su delegación, lo que evidencia la disposición real de las autoridades a participar en el encuentro, sostuvo el vicecanciller ruso.
Dijo que prácticamente fue concertada la relación completa de los participantes externos en la conferencia, y se refirió a los extensos debates sobre las propuestas de las partes, y la reticencia de los representantes de Estados Unidos en el tema.
Opinó que las decisiones finales deberán ser concertadas entre los propios sirios durante las negociaciones, bajo el espíritu y la letra de los acuerdos de Ginebra del 30 de junio de 2012, pero su materialización requiere de una ratificación internacional en el contexto de la conferencia.
La cita deberá ratificar las decisiones concertadas en pos de solucionar todos los problemas relacionados con la crisis y acordar, por otro lado, cómo la comunidad internacional apoyará en la realización de tales acuerdos, abundó el diplomático ruso.
La segunda Conferencia de Paz sobre Siria y bautizada como Ginebra II, fue propuesta por Washington y Moscú en mayo de 2012, con el objetivo de buscar una salida efectiva a la crisis política que lleva más de 33 meses en Siria.
El conflicto armado inició en marzo de 2011 y hasta la fecha ha dejado un saldo elevado de víctimas mortales y millones de heridos a escala nacional. El respaldo que brinda el Gobierno estadounidense a la oposición siria ha incidido en los indices de violencia en el país asiático, según han denunciado voceros del Gobierno.
Cerca de mil personas han perdido la vida a causa del conflicto armado en Siria, según las cifras presentadas al mundo por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La cruda realidad se ha convertido en un problema latente para esa población pues mucho de los fallecidos no tienen nada que ver con la guerra civil desatada en la nación.
TeleSur
Mijail Bogdanov destacó como resultado principal la ratificación de la fecha de celebración de la conferencia Ginebra II, pese a puntos de vista escépticos y el pesimismo existente entre negociadores occidentales y algunos grupos opositores sirios.
“Con los socios estadounidenses, de la Unión Europea (UE), los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, de la Liga Árabe y el enviado especial de la ONU, Lajdar Brahimi, ratificamos claramente que el 22 de enero sería la apertura de la conferencia”, subrayó.
Desde la cita celebrada en mayo pasado entre el canciller ruso, Serguei Lavrov, y el secretario norteamericano de Estado, John Kerry, cuando se acordó la realización de una segunda conferencia sobre la paz en Siria, la fecha de convocatoria fue aplazada en repetidas oportunidades por las maniobras dilatorias de Occidente y de la oposición radical siria, reseñaron agencias internacionales.
Al respecto, Bogdanov comentó que algunos socios occidentales dudaron que la cita podría realizarse en el plazo previsto, debido a la división en las filas opositoras de ese país, sobre todo por las presiones de sectores políticos que persiguen el derrocamiento del gobierno legítimo.
En contraste, destacó que el gobierno de Bashar Al Assad ya entregó la lista de su delegación, lo que evidencia la disposición real de las autoridades a participar en el encuentro, sostuvo el vicecanciller ruso.
Dijo que prácticamente fue concertada la relación completa de los participantes externos en la conferencia, y se refirió a los extensos debates sobre las propuestas de las partes, y la reticencia de los representantes de Estados Unidos en el tema.
Opinó que las decisiones finales deberán ser concertadas entre los propios sirios durante las negociaciones, bajo el espíritu y la letra de los acuerdos de Ginebra del 30 de junio de 2012, pero su materialización requiere de una ratificación internacional en el contexto de la conferencia.
La cita deberá ratificar las decisiones concertadas en pos de solucionar todos los problemas relacionados con la crisis y acordar, por otro lado, cómo la comunidad internacional apoyará en la realización de tales acuerdos, abundó el diplomático ruso.
La segunda Conferencia de Paz sobre Siria y bautizada como Ginebra II, fue propuesta por Washington y Moscú en mayo de 2012, con el objetivo de buscar una salida efectiva a la crisis política que lleva más de 33 meses en Siria.
El conflicto armado inició en marzo de 2011 y hasta la fecha ha dejado un saldo elevado de víctimas mortales y millones de heridos a escala nacional. El respaldo que brinda el Gobierno estadounidense a la oposición siria ha incidido en los indices de violencia en el país asiático, según han denunciado voceros del Gobierno.
Cerca de mil personas han perdido la vida a causa del conflicto armado en Siria, según las cifras presentadas al mundo por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La cruda realidad se ha convertido en un problema latente para esa población pues mucho de los fallecidos no tienen nada que ver con la guerra civil desatada en la nación.
El viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Mijail Bogdanov, afirmó que una mayor presencia de actores internacionales en la conferencia Ginebra II le da más peso a la cita y sostenibilidad a la labor común por una solución política a la crisis en Siria.
Al destacar los resultados de la reciente reunión en el formato Rusia-Estados Unidos y Organización de Naciones Unidas (ONU), preparatoria para la conferencia del 22 de enero, Bogdanov insistió en que deben ser invitados todos los actores externos que deseen participar siendo conscientes del objetivo de esa actividad.
Mijail Bogdanov destacó como resultado principal la ratificación de la fecha de celebración de la conferencia Ginebra II, pese a puntos de vista escépticos y el pesimismo existente entre negociadores occidentales y algunos grupos opositores sirios.
“Con los socios estadounidenses, de la Unión Europea (UE), los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, de la Liga Árabe y el enviado especial de la ONU, Lajdar Brahimi, ratificamos claramente que el 22 de enero sería la apertura de la conferencia”, subrayó.
Desde la cita celebrada en mayo pasado entre el canciller ruso, Serguei Lavrov, y el secretario norteamericano de Estado, John Kerry, cuando se acordó la realización de una segunda conferencia sobre la paz en Siria, la fecha de convocatoria fue aplazada en repetidas oportunidades por las maniobras dilatorias de Occidente y de la oposición radical siria, reseñaron agencias internacionales.
Al respecto, Bogdanov comentó que algunos socios occidentales dudaron que la cita podría realizarse en el plazo previsto, debido a la división en las filas opositoras de ese país, sobre todo por las presiones de sectores políticos que persiguen el derrocamiento del gobierno legítimo.
En contraste, destacó que el gobierno de Bashar Al Assad ya entregó la lista de su delegación, lo que evidencia la disposición real de las autoridades a participar en el encuentro, sostuvo el vicecanciller ruso.
Dijo que prácticamente fue concertada la relación completa de los participantes externos en la conferencia, y se refirió a los extensos debates sobre las propuestas de las partes, y la reticencia de los representantes de Estados Unidos en el tema.
Opinó que las decisiones finales deberán ser concertadas entre los propios sirios durante las negociaciones, bajo el espíritu y la letra de los acuerdos de Ginebra del 30 de junio de 2012, pero su materialización requiere de una ratificación internacional en el contexto de la conferencia.
La cita deberá ratificar las decisiones concertadas en pos de solucionar todos los problemas relacionados con la crisis y acordar, por otro lado, cómo la comunidad internacional apoyará en la realización de tales acuerdos, abundó el diplomático ruso.
La segunda Conferencia de Paz sobre Siria y bautizada como Ginebra II, fue propuesta por Washington y Moscú en mayo de 2012, con el objetivo de buscar una salida efectiva a la crisis política que lleva más de 33 meses en Siria.
El conflicto armado inició en marzo de 2011 y hasta la fecha ha dejado un saldo elevado de víctimas mortales y millones de heridos a escala nacional. El respaldo que brinda el Gobierno estadounidense a la oposición siria ha incidido en los indices de violencia en el país asiático, según han denunciado voceros del Gobierno.
Cerca de mil personas han perdido la vida a causa del conflicto armado en Siria, según las cifras presentadas al mundo por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La cruda realidad se ha convertido en un problema latente para esa población pues mucho de los fallecidos no tienen nada que ver con la guerra civil desatada en la nación.
TeleSur
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